YAXKUKUL, Yucatán. - Numerosos feligreses participaron en la misa y procesión en honor a la Virgen de la Candelaria, conmemorando su día en esta fiesta religiosa anual. La iglesia se llenó de familias que, junto a sus hijos, asistieron para recibir la bendición en un ambiente de devoción.
Los asistentes llevaron velas y veladoras, simbolizando la luz que guía su camino. La imagen de la Virgen fue sacada del altar con música de charanga, siendo colocada en el campo eucarístico para presidir la misa en su honor. Este acto marcó el inicio de una celebración rica en tradiciones.
La misa fue presidida por el párroco Amílcar Matías Rosado Sosa, quien destacó en su homilía la importancia de la festividad, recordando que conmemora la presentación de Jesús por María y José. El párroco subrayó la relevancia del simbolismo de la luz de las velas, que representa la protección y guía en la vida espiritual.
En su discurso, Rosado Sosa mencionó la disminución en la presentación de niños en la iglesia, un rito que, según él, fomenta la gratitud y la conexión con lo divino. Durante la ceremonia, también se llevaron a cabo bendiciones de velas y niños, y el párroco obsequió pelotas a los pequeños asistentes.
La procesión recorrió las principales calles de Yaxkukul, acompañada de risas y alegría. Al finalizar, la Virgen regresó a su altar, permitiendo a los feligreses venerarla. Hoy, la celebración culminará con una corrida de promesas y un evento benéfico, donde el párroco lidiará un ejemplar en la plaza.