Álvaro Obregón, Ciudad de México. - La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) ofreció una disculpa pública a la familia de Julio César Cervantes Cabañas, tras reconocer que su cuerpo fue donado a una institución académica. Este hecho ocurrió mientras su familia continuaba la búsqueda.
El caso de Julio César, un hombre de 49 años con discapacidad intelectual, comenzó el 20 de septiembre de 2021. Durante el reconocimiento de su desaparición, la Fiscalía admitió que no se hicieron las diligencias necesarias para relacionar el hallazgo del cuerpo con la investigación abierta. La falta de comunicación llevó a que el cuerpo fuera enviado a la Escuela Superior de Medicina del Instituto Politécnico Nacional.
Omar Guadalupe Lozano, representante de la FGJCDMX, aseguró que hubo fallas en el proceso de identificación del cuerpo. A pesar de que el cadáver fue hallado en enero de 2024, la familia no fue informada hasta noviembre del mismo año y de manera indirecta, lo que representa una violación de derechos fundamentales de las víctimas.
Laura Cabañas Arreola, madre de Julio César, describió la situación como una “doble desaparición”, resaltando la angustia provocada por la falta de información sobre su hijo. Según ella, las autoridades no tomaron en cuenta la condición de salud de su hijo durante la búsqueda.
Colectivos de búsqueda han expresado su preocupación por la repetición de casos similares. La Fiscalía capitalina admitió que este incidente ha vulnerado derechos esenciales, e informes indican que al menos 73 cuerpos sin identificar han permanecido en el Instituto de Ciencias Forenses sin que sus familias fueran notificadas.