Huhí, Yucatán. - Un incendio en las colmenas de apicultores locales ha provocado pérdidas económicas significativas y encendido alarmas sobre posibles ataques al sector agrícola. La devastación fue causada, supuestamente, de manera intencionada, lo que ha generado un fuerte impacto en la comunidad y el medio ambiente.
El fuego, que comenzó como un conato en los alrededores del ejido, terminó consumiendo diez colmenas pertenecientes a Fernando Chel. Este evento no solo se traduce en pérdidas materiales, sino que afecta ciclos biológicos que tardan años en establecerse, impactando profundamente la producción de miel de la región.
Datos de la Secretaría de Desarrollo Rural indican que el Centro de Yucatán ha visto un aumento del 15% en incidentes de incendio relacionados con apiarios durante el último periodo. Muchos de estos eventos tienen características que sugieren provienen de acciones deliberadas, lo que preocupa a los productores.
A pesar de un ambiente de cautela y esperanza entre los ejidatarios, tras años de bajos precios, la tragedia ha dejado una profunda huella en los apicultores. Fernando Chel ha manifestado que la destrucción de su apiario representa más de 40 mil pesos en pérdidas, un monto considerable para quienes dependen de su producción.
Algunas comunidades han comenzado a organizar brigadas de vigilancia en respuesta a estos incidentes. La demanda de justicia y un control más riguroso en las tierras afectadas es cada vez más fuerte. “Esto no es un accidente, es un delito”, afirmó Chel, haciendo un llamado a las autoridades para que consideren la gravedad de estos actos y protejan a quienes trabajan la tierra.