León, Guanajuato. - En 1576, la nueva villa de León nació como un pequeño cuadrado de 110 metros por lado, con solo ocho calles delimitando su contorno. Esta traza inicial estableció las bases para el desarrollo de lo que hoy es una de las ciudades más importantes del país.
La Acta de Fundación, elaborada por el escribano Real Miguel de Arévalo, determinó que la plaza central fuera completamente libre de construcciones. Este espacio se convertiría en el epicentro de la vida civil y religiosa de la villa, rodeada de 24 manzanas que contenían los primeros solares donde se levantaron casas, edificios públicos y religiosos.
Las calles de la antigua villa, aunque simples y sin pavimentación, fueron testigos del crecimiento urbano. En documentos históricos se mencionan calles como Inmediata y Don Pedro de Hornate en 1719, y la más conocida, la Calle Real, hoy llamada Francisco I. Madero, que fue pavimentada en 1781. Estos nombres son vestigios del trazado original que estructuró la villa.
El proceso de fundación se realizó el 12 de diciembre de 1575, con el objetivo de alcanzar al menos 100 pobladores. Al obtener solo 50, el 20 de enero de 1576, León fue oficializada como villa con una plaza central rodeada de ocho calles. El pequeño cuadrado contenía la semilla de lo que eventualmente se convertiría en una metrópoli próspera y dinámica.
A lo largo de los años, la ciudad creció y evolucionó. En 1916, se implementó un cambio radical en los nombres de sus calles, reflejando su historia y vínculos sociales. Con el proyecto "450 Historias de León", se invitó a la comunidad a compartir recuerdos y relatos que forman parte del vasto legado cultural de esta ciudad.