Hermosillo, Sonora. - Gorditas Doña Mica, un emblemático negocio familiar, cumple 30 años ofreciendo delicias tradicionales en los tianguis de la ciudad. Fundado por Micaela Acedo, conocida como Doña Mica, el legado culinario continúa a través de su nieta Angélica Ramírez, quien comparte la misma pasión por la cocina.
Doña Mica, ahora de 85 años, dejó una huella indeleble en la comunidad de Villa de Seris. Aunque por razones de salud ya no está al frente del negocio, su legado vive en las recetas que ha transmitido. Las gorditas de harina que elaboraba son consideradas unas de las mejores de la región, y sus clientes lo confirman con entusiasmo.
Angélica recuerda con cariño las enseñanzas de su abuela. Desde pequeña, acompañaba a Doña Mica en la entrega de pedidos, aprendiendo todo sobre la preparación de los platillos familiares. Destaca que su abuela siempre dijo que “lo que coma uno, ya es ganancia”, reflejando la importancia de la comida en la vida familiar y cultural.
En honor a su abuela, Angélica se ha tatuado un corazón rojo con la letra "D" y la frase "serenidad y paciencia". Este símbolo representa no solo el amor por Doña Mica, sino también los valores que le inculcó. Las recetas más queridas, como las gorditas y los tamales, siguen siendo parte del menú que ahora ofrece Angélica en los tianguis de San Pedro El Saucito y Café Combate.
El negocio, que inició hace tres décadas, sigue prosperando. Angélica y su esposo, Abraham Gustavo González Fuentes, trabajan juntos para mantener el sabor original de las recetas familiares. Cada semana, utilizan más de 30 kilos de harina para seguir deleitando a sus clientes. El trabajo en equipo ha permitido que el legado de Doña Mica no solo perdure, sino que se fortalezca con cada venta.