Municipio, Yucatán. - Un grupo de 121 guías de turistas de la Confederación de Guías Nativos de Chichén Itzá fue excluido del nuevo Centro de Atención a Visitantes (CATVI), generando malestar y una manifestación que recorrió más de dos kilómetros desde la comunidad de Pisté hasta el parador turístico. Se trata de una situación que afecta directamente su sustento.
El personal de Cultur notificó la medida a los guías, a pesar de la existencia de acuerdos previos para mantener los espacios laborales durante el traslado al CATVI, inaugurado ayer. Solo 55 de los 176 guías miembros de la agrupación fueron autorizados a seguir ofreciendo sus servicios en el icónico sitio arqueológico, lo que ha generado preocupación por el impacto económico en las familias de los afectados.
Luis Flores Chay, representante de los guías, destacó que cerca de 400 trabajadores operan en la zona, distribuidos en diversas agrupaciones. La exclusión de la mayoría pone en riesgo no solo su fuente de ingresos, sino también su estabilidad económica en un momento crítico.
La protesta tuvo como fin exigir a las autoridades el cumplimiento de los acuerdos establecidos, resaltando la necesidad de una solución urgente para la situación que vulnera a tantas familias. Este conflicto se suma a un ambiente de tensión en Chichén Itzá, ya que recientemente artesanos locales también han manifestado su descontento por distintas circunstancias.
La comunidad de guías espera una respuesta por parte de las autoridades para resolver este conflicto que se suma a las preocupaciones económicas en la región, un destino turístico esencial para el estado, donde la cohesión y el respeto a los acuerdos son vitales para convivir en armonía.