Cuernavaca, Morelos. - Guillermo Monroy, un destacado artista mexicano, ha dejado un legado imborrable en la plástica y la educación del arte en Cuernavaca. Su trayectoria abarca más de seis décadas, durante las cuales formando generaciones de artistas y cultivando la cultura en esta región.
Nacido en 1934, Monroy fue alumno de la escuela de pintura y escultura La Esmeralda, donde recibió formación de figuras emblemáticas como Frida Kahlo y Diego Rivera. Complementó su educación en materiales plásticos en el Instituto Politécnico Nacional, desarrollando así un estilo distintivo que combinaría técnica y compromiso social.
A lo largo de su vida profesional, Monroy fue también muralista, pintor de caballete y grabador. Impartió clases en instituciones como el Instituto de Ciencias y Artes de Chiapas y el Instituto Regional de Bellas Artes de Cuernavaca. Su labor educativa se centró en transmitir la herencia cultural mexicana a sus alumnos, convirtiéndose en un referente en la formación de artistas en la región.
Monroy estableció lazos inquebrantables con reconocidos artistas como David Alfaro Siqueiros y José Revueltas. En 1968, co-fundó la ofrenda monumental "Miquiztli", símbolo de las celebraciones culturales contemporáneas. Su legado no solo se refleja en sus obras, sino también en las conexiones que formó, fortaleciendo el movimiento artístico local.
En 2021, recibió un homenaje en el Centro Cultural Jardín Borda, reconocimientos que avalan su influencia en la comunidad. Existe la esperanza de que el Museo de la Ciudad le dedique una sala, asegurando así que su contribución al arte y la cultura de Cuernavaca continúe siendo valorada y recordada.