Mérida, Yucatán. - En la Península de Yucatán, la “heladez”, un término local que describe la sensación intensa de frío, se experimenta tras el paso de frentes fríos. Este fenómeno contrasta con las temperaturas cálidas de la tarde y se acentúa en las noches despejadas.
Los habitantes sienten la “heladez” debido al enfriamiento radiativo nocturno, que ocurre cuando los cielos están despejados y no hay viento. En áreas urbanas y costeras, la retención de calor hace que esta sensación sea menos pronunciada, aunque puede ser perceptible en algunas circunstancias.
El meteorólogo Juan Antonio Palma Solís de Meteored México explica que el frío en la región es temporario y se presenta cuando las masas de aire frío de frentes fríos desplazan el calor. Después de una lluvia, las tardes pueden ser cálidas, pero las noches revelan una caída drástica de temperatura.
La “heladez” se percibe especialmente en la noche y la madrugada, en contraste con regiones de latitudes medias donde el frío puede persistir durante el día. La ausencia de nubes y la calma nocturna son factores que potencian este fenómeno, mientras que el viento puede reducir el enfriamiento, generando mezclas de aire más cálidas.
En áreas urbanas, la diferencia de temperatura es notable debido a la absorción de calor por el concreto y el asfalto. Los campos y espacios rurales, con menor retención de calor, facilitan un enfriamiento más efectivo. Aunque la humedad puede confundir la percepción del frío, se reduce la tasa de enfriamiento, lo que hace que en costas se sienta menos “heladez” que en tierras abiertas.