Culiacán, Sinaloa. - Las identificaciones de un grupo de mineros chihuahuenses desaparecidos fueron halladas en una zona cercana a donde fueron privados de su libertad, aumentando la preocupación de sus familias en Chihuahua. Este trágico giro sugiere un posible desenlace violento en el conflicto.
La minera para la que trabajaban ha decidido suspender indefinidamente sus operaciones, citando la falta de garantías de seguridad. Los directivos señalaron que no habrá más exposición de personal debido a la creciente violencia en el corredor minero, lo que repercute en la economía local y afecta a muchas familias que dependen de esta actividad.
Familiares de los trabajadores desaparecidos piden que el gobierno estatal de Chihuahua actúe con mayor celeridad en colaboración con las autoridades de Sinaloa para facilitar los peritajes en la zona donde fueron encontradas las identificaciones. La situación se agrava, ya que se presume que la desaparición fue obra de células delictivas que operan en la frontera entre ambos estados.
Los documentos oficiales hallados están siendo analizados por expertos forenses en busca de cualquier rastro biológico que pueda ayudar a localizar a los mineros. Al mismo tiempo, el paro de la mina ha generado incertidumbre sobre el futuro de decenas de empleos en este sector. La demanda de justicia se extiende por las comunidades de la sierra, donde la minería es la principal fuente de sustento.