Mérida, Yucatán. - La inacción del director del Centro INAH-Yucatán, Víctor Arturo Martínez Rojas, ha llevado a la proliferación de más de 40 obras ilegales en el Centro Histórico de Mérida. A pesar de las denuncias, las inspecciones y clausuras necesarias no se están llevando a cabo, lo que pone en riesgo la identidad y el atractivo turístico de la ciudad.
Existen casos específicos como el edificio “Las dos caras” en la calle 58 con 65 y la sucursal de Electra en la calle 56, que han llevado a cabo modificaciones no autorizadas. Aunque se han colocado sellos de suspensión en algunos lugares, las obras continúan sin interrupciones. En el Paseo de Montejo, se registran casos de invasiones a áreas verdes por parte de empresas locales, como Banorte.
El Centro Histórico de Mérida es de vital importancia, siendo el tercero más extenso del país con 3,906 edificaciones en 659 manzanas. Desde su declaración como Patrimonio de la Nación en 1982, menos de la mitad de los edificios registrados se han mantenido sin modificaciones. Sin embargo, el 34.27% de estos han sufrido alteraciones irreversibles, una situación que podría llevar a la pérdida de más de 200 edificios en las próximas décadas.
La falta de un documento que rija el manejo del patrimonio y el desconocimiento de su valor por parte de inversionistas y ciudadanos están causando una degradación paulatina del Centro Histórico. El INAH Yucatán es señalado por violar la Ley Federal de Monumentos Arqueológicos, Artísticos e Históricos, y Martínez Rojas es considerado incapaz de asumir las responsabilidades de su cargo.
Los problemas operativos dentro del INAH son evidentes, con falta de suministros básicos y documentos no firmados en el manejo de licencias y autorizaciones. Esta situación dificulta el cumplimiento de la ley y permite que tanto propietarios como empresarios ignoren las regulaciones existentes, perpetuando un ciclo de irregularidades en el Centro Histórico de Mérida.