Monclova, Coahuila. - La Fiscalía General de la República (FGR) investiga a Ingemar por su participación en un esquema de lavado de dinero y contrabando de hidrocarburos. La empresa supuestamente utilizaba firmas ficticias como Crismon Hidrocarburos para emitir facturas que legitimaban la venta ilegal de combustible en el país.
Las pesquisas revelaron una red de compañías aliadas que simulaban transacciones comerciales, facilitando así la circulación de combustible robado a través de estaciones de servicio. Estas operaciones generaron ingresos millonarios en efectivo, faciliteando la conversión de dinero ilícito en fondos utilizables.
Las investigaciones indican que el origen de los recursos proviene de la importación no autorizada de hidrocarburos de Texas, Estados Unidos. Ingemar habría distorsionado los permisos federales para introducir productos con gravámenes mínimos, haciendo pasar cargas como aceites o aditivos, evadiendo así el pago de impuestos elevados.
Cuentas bancarias vinculadas a Ingemar revelan un perfil fiscal cuestionable, con ingresos de 351 millones de pesos procedentes de empresas asociadas. Un esquema de "cuentas puente" permitió mover rápidamente estos fondos a distintas instituciones y al extranjero, dificultando su rastreo. La UIF identificó más de 80 cuentas, con flujos que superaron los 3 mil millones de pesos en un año.
La captura de Ernesto Ruffo Appel en Baja California marca un hito en la judicialización de este caso. La FGR amplía la indagatoria hacia otros miembros clave de la directiva de Ingemar, que han sido señalados de facilitar actividades ilícitas en las aduanas y encubrir el contrabando. Las investigaciones continúan mientras se establece el alcance de la operación.