Ensenada, Baja California. - La construcción de la primera etapa de la planta desaladora en San Quintín comenzará este año con una inversión de 270 millones de pesos, destinada a mejorar el abastecimiento de agua en la región, según anunció Alonso Centeno Hernández, titular de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Ensenada (Cespe).
Este proyecto, que había estado en pausa, se reinicia bajo el actual gobierno. La estrategia incluye la planificación de una macro distribución de agua, que implicará la instalación de acueductos y tuberías para llevar el agua desde el Ejido Chapala hasta Camalú. Esto asegurará que la infraestructura esté lista para el suministro.
Centeno destacó que algunas obras ya están en marcha y otras se están proyectando para completarse durante el presente ejercicio. La primera etapa de la desaladora se espera que inicie después del primer trimestre de este año, alineada con la ampliación de la red eléctrica en colaboración con la Comisión Estatal de Energía.
El funcionario explicó que el proyecto tiene una duración estimada de 24 meses y requiere una gran capacidad energética, dado que involucra equipamiento especializado como motores y bombas. Por ello, tanto la red de distribución de agua como la línea eléctrica serán desarrolladas simultáneamente desde el principio.
La Secretaría de Hacienda está gestionando los fondos necesarios, mientras que la Cespe trabaja en la propuesta de proyectos que serán revisados por la Secretaría del Agua. Este esfuerzo coordinado apunta a garantizar un suministro eficiente y efectivo de agua a la población de San Quintín.