Durango, Durango. - Kevin González, un joven de 18 años originario de Chicago, murió el 10 de mayo debido a un avanzado cáncer de colon en etapa terminal. Su deceso ocurrió un día después de reencontrarse con sus padres, Isidoro González y Norma Anabel Ramírez, en su estado natal tras un largo proceso migratorio y de salud.
El reencuentro familiar fue el resultado de meses de lucha. Kevin viajó desde Chicago a Durango para ver a sus padres, quienes habían sido deportados a México años atrás. Su mayor deseo era estar nuevamente con ellos, pero enfrentó múltiples obstáculos debido a su estado de salud y la situación migratoria de su familia.
En enero de 2026, Kevin fue diagnosticado con cáncer de colon en etapa 4. Mientras él recibía tratamiento en Estados Unidos, sus padres permanecían en México. A pesar de intentar obtener visas humanitarias, las solicitudes fueron rechazadas. Desesperados, cruzaron de manera irregular hacia Estados Unidos, pero fueron detenidos por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en abril.
Tras casi tres semanas en un centro de detención en Arizona, un juez de inmigración concedió su liberación el 7 de mayo para facilitar el reencuentro. El 8 de mayo, los padres fueron trasladados a México y finalmente se reunieron con Kevin el 9 de mayo en Durango. Este emotivo encuentro fue un momento de alivio, pero también de tristeza, ya que nadie sabía que sería la última vez juntos.
El 10 de mayo, el Día de las Madres, Kevin falleció con su madre a su lado. Sus últimas palabras fueron “mamá”, lo que intensifica la tragedia de esta historia familiar. Paramédicos confirmaron su deceso en la casa de su abuela. Una funeraria local ofreció sus servicios sin costo para la familia, que se preparaba para despedir a Kevin a punto de cumplir 19 años.