Nayarit, Nayarit. - La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) definió la ruta crítica para un lobo marino resguardado en esta entidad. Su reintegración al hábitat natural es la prioridad, pero se contempla un protocolo alternativo en caso de que su condición física no permita su regreso al océano.
Roberto Rodríguez Medrano, encargado de la delegación de la PROFEPA, indicó que la viabilidad del regreso del animal dependerá de su evolución clínica. Si se determina que el lobo marino no puede sobrevivir de manera independiente, su traslado será a instalaciones autorizadas, que aseguren su cuidado y bienestar, excluyendo zoológicos que no cumplan con esos requisitos.
La normativa establece restricciones claras sobre el uso del mamífero marino. Rodríguez Medrano enfatizó que la autorización de traslado involucra la prohibición de que el animal participe en espectáculos o actividades comerciales. La ley prohíbe cualquier intento de explotación, asegurando que su estancia en cautiverio sea única y exclusivamente para su bienestar.
Esta información busca aclarar las dudas de la ciudadanía sobre el futuro de este ejemplar. El funcionario recalcó que el objetivo es proporcionar un entorno seguro y digno, alejándolo de actividades que busquen generar lucro, resaltando: “únicamente sería para tenerlo ahí… no para comercializar con la especie”.
El protocolo está en fase de evaluación. La PROFEPA se compromete a agotar todas las opciones para lograr la liberación del lobo marino, pero también está preparada para asegurar su bienestar en un entorno controlado si es necesario, garantizando que el mamífero vivirá alejado de cualquier negocio comercial.