ir al contenido

El lobo mexicano regresa a la Sierra Madre Occidental tras 50 años

La reintroducción del lobo mexicano en Durango marca un avance significativo en la conservación y salud de los ecosistemas.

La reintroducción de esta especie marca un avance significativo en la conservación ambiental en Durango.
CORTESÍATras medio siglo de ausencia, el lobo mexicano regresa a la Sierra Madre Occidental / Foto: Especial

Santa Catarina, Durango. - La reintroducción del lobo mexicano (Canis lupus baileyi) en su hábitat natural marca un hito en la conservación de la biodiversidad en la Sierra Madre Occidental. Este hecho se logró gracias a un modelo de conservación impulsado por comunidades locales, según informó Ernesto Zazueta, Presidente de la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (AZCARM).

El proyecto se centra en la comunidad de El Tarahumar y Bajíos del Tarahumar, donde los pobladores han trabajado por décadas para restaurar sus ecosistemas. Ante una historia de degradación ambiental, este modelo combina conocimientos ancestrales y tecnología moderna, restaurando más de 73 mil hectáreas de bosque. Ahora, los lobos han vuelto a aullar en la región, símbolo de un ecosistema recuperado.

El pasado viernes 10 de abril, se celebró la liberación de cuatro lobos mexicanos, consistiendo en una pareja reproductora, Jhon y Miranda, junto a sus crías Elías y Chuy. Estos nombres hacen honor a investigadores clave en la conservación de la especie. Fernando Gual, Director General de Vida Silvestre en la SEMARNAT, destacó que este esfuerzo resalta la colaboración entre México y Estados Unidos para proteger al lobo mexicano.

Jorge Servín, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), subrayó la importancia de este proyecto, que se basa en la participación de las comunidades locales. La reintroducción no solo busca liberar una especie, sino fomentar procesos ecológicos que beneficien a las próximas generaciones en el aprovechamiento sostenible del entorno.

El lobo mexicano es un depredador clave en su ecosistema. Su regreso podría equilibrar poblaciones de venados y coyotes, fomentando la regeneración de bosques y la biodiversidad. Actualmente, la especie sigue en peligro de extinción, con menos de 200 ejemplares libres. Este modelo podría ser crucial para asegurar su futuro y establecer un nuevo enfoque en la conservación a nivel nacional.

Más reciente