Tacámbaro, Michoacán. - Monserrat y su hija Natalia, originarias de Paracho, están enfrentando juntas el diagnóstico de leucemia aguda en la niña, que comenzó con síntomas como fiebre y cansancio. La familia se trasladó a Morelia para recibir atención médica especializada.
El diagnóstico de Natalia, de 11 años, fue confirmado después de varios estudios de laboratorio que revelaron un 84% de afectación. Inicialmente, los síntomas fueron malinterpretados como una gripe viral y COVID-19. Posteriormente, un oncólogo pediatra recomendó la hospitalización debido a la baja cantidad de sangre y plaquetas.
Monserrat comparte su experiencia: "La doctora me explicaba lo que es esta enfermedad y yo la escuchaba pero no estaba ahí." La madre no solo se enfrenta al desafío de cuidar a su hija, sino que también debe lidiar con el impacto emocional del diagnóstico. Para ello, ha recibido apoyo psicológico para aprender a comunicar a Natalia sobre su enfermedad.
Esta situación resalta la importancia del apoyo emocional en el tratamiento del cáncer infantil. La atención integral, que incluye el cuidado psicológico, se vuelve fundamental para los padres y niños que navegan por el complejo camino del tratamiento oncológico. Monserrat y Natalia continúan su lucha con esperanza y fortaleza.
En los próximos meses, se espera que Natalia reciba un tratamiento exhaustivo que podría cambiar su vida. Monserrat tiene la mirada puesta en el futuro, buscando siempre lo mejor para su hija en esta difícil etapa.