Culiacán, Sinaloa. - Cientos de personas marcharon en Culiacán para exigir justicia por el asesinato de Fernando Alan, quien fue víctima de un error militar durante una persecución. Su padre, Brayan Humberto Arce, declaró que luchará hasta obtener justicia, a pesar del riesgo personal que esto conlleva.
La protesta se llevó a cabo el domingo, recordando un caso anterior de homicidio que involucró a militares en enero, que resultó en disturbios y demandas de renuncia contra el gobernador Rubén Rocha Moya. La familia de Fernando sostiene que él fue un civil inocente atrapado en una situación confusa, donde militares abrieron fuego sin justificación.
Fernando, quien viajaba en un automóvil Mazda junto a su novia gravemente herida, fue abatido en la avenida Álvaro Obregón. La versión inicial del ejército sugería que el joven iba armado, lo cual fue desmentido rápidamente por su familia. La confusión se acentuó cuando se encontró un vehículo abandonado, argumentando que era el auto de los presuntos agresores.
La manifestación también sirvió de plataforma para otros familiares de desaparecidos en la región. Estos denunciaron la crisis humanitaria relacionada con el aumento de casos y la carencia de operativos por parte del estado para encontrarlos. La falta de justicia ha generado indignación, pues de más de 2,500 casos registrados, todos permanecen impunes.
Los familiares de desaparecidos pidieron un tratamiento equitativo en las búsquedas, citando el caso de Nicole Pardo Molina, una joven que fue secuestrada y liberada recientemente. La marcha concluyó en la iglesia de La Lomita, donde los asistentes expresaron su agradecimiento a quienes se unieron a la causa.