Culiacán, Sinaloa. - Cientos de personas marcharon hoy en Culiacán en memoria de Ricardo Mizael, un joven de 15 años asesinado el 11 de febrero. La manifestación buscó exigir justicia y establecer la paz en una ciudad enfrentada a una ola de violencia que ha cobrado la vida de numerosos niños y adolescentes.
Los asistentes, vestidos de blanco, se reunieron en el centro de la ciudad, donde compartieron su indignación y dolor. La madre de Ricardo, Berenice, portaba una figura del Hombre Araña y una rosa blanca, simbolizando la pérdida de su hijo y la necesidad de un cambio en la seguridad. La manifestación comenzó con cánticos de “¡Queremos paz! ¡Con los niños no!”, recordando la vulnerabilidad que viven las familias en la región.
El homicidio de Ricardo hace parte de un trágico contexto en el que, según cifras de la Fiscalía de Sinaloa, cerca de 100 menores han sido asesinados en el estado en un periodo de 600 días. La violencia está ligada a conflictos entre grupos criminales dentro del cártel de Sinaloa, lo que origina una atmósfera de miedo e incertidumbre entre los ciudadanos.
Durante la marcha, los jóvenes y adultos hicieron sentir su voz. Las lágrimas y los abrazos entre los asistentes reflejaron la profunda tristeza por las vidas perdidas. Alicia, compañera de clase de Ricardo, expresó su miedo diario y las secuelas del trauma colectivo que enfrenta su generación, enfatizando la necesidad de mayor seguridad para todos.
Tras la emotiva marcha, los participantes regresaron a sus hogares con un clamor claro: unidos, buscan que esta sea la última vez que deben salir a exigir paz en su comunidad. En menos de un mes, se han documentado 11 muertes de menores por balas en Sinaloa, lo que reafirma la urgencia de esta lucha.