Hermosillo, Sonora. - El mimbre, conocido científicamente como Chilopsis linearis, se ha destacado como una especie clave para el reforestamiento en Hermosillo. Este árbol, sin espinas y de rápido crecimiento, se convierte en un recurso valioso para combatir el calor y atraer polinizadores en una ciudad con espacios limitados para la vegetación.
Luis Ignacio González Pineda, responsable del área de reforestación municipal, destaca que el mimbre florece gran parte del año, proporcionando néctar esencial para mariposas, abejas y colibríes. Además, su adaptación a las condiciones extremas de la región lo convierte en una especie ideal para mitigar los efectos del clima caluroso en el entorno urbano.
Este árbol no solo mejora el paisaje urbano, sino que también crea espacios para polinizadores y puede usarse en cercos perimetrales de escuelas, ayudando a reducir la contaminación del aire y el polvo. Su estructura radicular no daña las aceras, lo que lo hace perfecto para su plantación en áreas pequeñas.
Desde el año pasado, se han iniciado esfuerzos por estudiantes de la Universidad de Sonora y el Colectivo Caminantes del Desierto para promover su uso. Se planea plantar 150 ejemplares en el campus central, creando un jardín polinizador que enriquecerá el entorno y rehabilitará áreas afectadas por la urbanización.
Citlalli Sierra, coordinadora del CDD, anunció que los viveros municipales y gubernamentales han donado los árboles que alcanzarán entre 1 y 1.5 metros de altura al momento de su plantación, asegurando su tasa de sobrevivencia. La elección del mimbre no solo presenta ventajas estéticas y ecológicas, sino que también representa una solución de riego eficiente para una ciudad-juarez/">ciudad con presión constante sobre sus recursos hídricos.