Hermosillo, Sonora. - La castración de perros genera muchas dudas entre los tutores de mascotas, muchas de ellas derivadas de mitos erróneos. La veterinaria Paola Estefanía Curiel explicó que una creencia común es que castrar a un macho elimina su instinto protector. No obstante, la agresividad puede disminuir, pero su naturaleza de guardián permanece intacta.
Los machos también son susceptibles a enfermedades, como tumores y problemas de comportamiento. Curiel enfatizó que los machos son fértiles todo el año y continuarán buscando reproducirse, independientemente de si una hembra está esterilizada. Esto contribuye al problema de la sobrepoblación canina.
Entre los beneficios de la castración, la veterinaria apuntó que tanto machos como hembras experimentan una reducción significativa del estrés. Las hembras evitan los síntomas del celo, mientras que los machos disminuyen su ansiedad por las feromonas de las hembras. La cirugía también reduce el riesgo de enfermedades tumorales en ambos sexos.
Curiel recomendó realizar la esterilización de forma preventiva a partir de los tres meses y medio de edad, siempre que el cachorro esté en buen estado de salud y vacunado. Aunque es posible operar animales mayores, el riesgo quirúrgico aumenta con la edad y enfermedades previas.
Sobre la recuperación, desmintió la idea de que sea dolorosa. En su práctica, los animales se entregan después de haber despertado y caminado. Los cuidados postoperatorios son simples y la recuperación completa lleva alrededor de una semana. También aclaró que el aumento de peso no es un efecto directo de la castración, sino un resultado de una dieta inadecuada y la falta de ejercicio.
La veterinaria hizo un llamado a informarse con profesionales sobre la castración, destacando la importancia de combatir mitos que afectan la salud y el bienestar de las mascotas.