Telchac Pueblo, Yucatán. - Durante más de un siglo, las noches en Telchac Pueblo han estado marcadas por historias sobre seres extraños que supuestamente provocaban accidentes y desapariciones. Los habitantes solían advertir sobre el "mal" que acechaba en la oscuridad, un temor que perduró a lo largo de generaciones.
Lorenzo Balam, un vecino de la comunidad, recuerda que antes de la llegada de la electricidad, salir de casa después de medianoche era considerado extremadamente peligroso. Las leyendas hablaban de un horario prohibido, desde la medianoche hasta las 3:00 a.m., cuando las calles eran dominadas por estas entidades desconocidas.
Los relatos antiguos indican que muchas personas desaparecieron en circunstancias misteriosas durante esas horas inusuales. Algunos lugareños creían que el "mal aire" se apoderaba de quienes se aventuraban afuera en la oscuridad. Esta creencia llevó a muchos a cargar un chicote, un látigo que, según se decía, servía para alejar las malas energías.
A medida que la electricidad se fue introduciendo en Telchac Pueblo, las historias comenzaron a perder impacto. Las calles iluminadas ayudaron a disminuir el temor colectivo. Lorenzo comentó que a la llegada de la luz, el "mal" que solía acechar se desvanecía, ya que muchos creían que no podía resistir la claridad.
Hoy, aunque los jóvenes ven estas leyendas como simples historias, aún hay quienes prefieren no caminar solos durante la noche. Algunos habitantes aseveran que la oscuridad de Telchac Pueblo sigue albergando misterios que no han sido desvelados. "Siempre hay que andar encomendados", concluyó Lorenzo Balam, recordando que los relatos sobre seres extraños persisten en la memoria colectiva.