Ciudad Juárez, Chihuahua. - La soledad ha dejado de ser un espacio de introspección para muchos, transformándose en un miedo irracional conocido como monofobia. Este fenómeno, también llamado autofobia, implica un temor profundo a estar solo, lo que afecta la vida emocional y social de quienes lo experimentan.
La doctora Nancy Amador, coordinadora de la Maestría en Psicoterapia Humanista de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, explica que la monofobia se manifiesta como una respuesta de ansiedad intensa. Este miedo no reside en la soledad en sí, sino en la angustia emocional que puede generar, incluyendo sentimientos de abandono y desprotección.
Las personas que padecen monofobia suelen mantener conexiones constantes con los demás, a menudo de manera compulsiva. La doctora Amador señala que esto lleva a establecer relaciones poco saludables para evitar el aislamiento. Los síntomas físicos son similares a los de otros trastornos de ansiedad, como palpitaciones y sudoración.
El origen de este miedo radica en experiencias personales, principalmente en la infancia y el tipo de apego desarrollado. La psicóloga resalta que la crianza puede influir en la necesidad de mantener contacto constante con los demás, lo que refuerza esta dificultad para estar solos. Los estilos de apego, como el ansioso, pueden llevar a un ciclo de dependencia emocional y miedo a la soledad.
El efecto de la monofobia se ve amplificado por las redes sociales, que a menudo promueven la conexión constante y desincentivan el tiempo a solas. Amador enfatiza que es fundamental abordar este miedo a través de la psicoterapia, ya que el primer paso es reconocer y externar el problema para buscar apoyo profesional.