Saltillo, Coahuila. - En un hecho sin precedentes en el estado, una mujer fue vinculada a proceso por el delito de violencia familiar en su modalidad de violencia vicaria. Esta decisión se llevó a cabo tras una audiencia de seis horas, donde un juez determinó que las pruebas presentadas eran suficientes para proceder contra Esthela “N”.
El juez otorgó un plazo de dos meses para la investigación complementaria, en la cual se acusa a Esthela de ejercer violencia física y psicológica contra sus hijos, así como violencia vicaria contra su pareja, Johnny Robles, quien presentó la denuncia. Robles destacó la importancia de esta medida para garantizar el bienestar de los menores.
La defensa de Esthela expresó su desacuerdo con la determinación judicial, anunciando su intención de impugnar la vinculación. La abogada de la imputada argumentó que existían elementos que contradicen los cargos en su contra. Mientras tanto, Esthela mantiene la guarda y custodia de sus hijos, ya que un juez de lo familiar determinó que esta condición no puede ser modificada por un juez penal.
Fuera del Centro de Justicia Penal, se generó un fuerte debate entre grupos con posturas opuestas. El colectivo “Padres por la Verdad” se manifestó en apoyo a Johnny Robles, pidiendo justicia para él y sus hijos. Activistas, incluyendo a Jacqueline Campbell y Raúl Vera López, salieron en defensa de Esthela, criticando la severidad de la medida de arresto domiciliario y sugiriendo que había un linchamiento social en su contra.
La activista Rosa María Salazar, quien lleva años atendiendo casos de violencia, cuestionó la rapidez con que se aplicaron medidas cautelares en este caso en comparación con otras situaciones similares, donde los hombres no suelen enfrentar sanciones tan drásticas. La situación refleja la complejidad del tema de la violencia familiar y la atención mediática que puede influir en decisiones judiciales.