Durango, Durango. - Los músicos de la plazuela Baca Ortiz enfrentan la difícil situación económica de la cuesta de enero, que ha afectado considerablemente su trabajo. La demanda de música en vivo ha disminuido notablemente, y en ocasiones pasan semanas sin ser contratados.
Uno de los músicos, que se identificó como Juan, comentó que la falta de presentaciones ha generado incertidumbre en su economía. Los fines de semana, a menudo se reúnen durante la noche hasta seis grupos en la plaza, pero entre semana las oportunidades son escasas.
Juan destacó que la falta de ingresos estables hace que la expectativa por las quincenas ya no sea confiable, lo que ha llevado a algunos de sus compañeros a buscar empleos adicionales. Sin embargo, él depende exclusivamente de lo que gana en las tocadas, lo que agrega presión a su situación.
Además, Juan subrayó que muchos de sus clientes son personas humildes de ranchos y poblados cercanos, quienes valoran la música en vivo. Los eventos familiares, como cumpleaños e incluso sepelios, a veces son sus principales fuentes de ingresos. Sin embargo, la frecuencia de estos contratos es variable y no siempre garantiza estabilidad económica.
A pesar de los desafíos, Juan mantiene la esperanza de que con la llegada de ciertas fechas, como el 14 de febrero, aumenten las oportunidades de trabajo. La comunidad espera que la situación mejore y ofrezca a estos músicos una rayo de esperanza en su difícil realidad.