Ciudad de México. - Las obras en la capital mexicana, previas a la Copa Mundial de fútbol, han impactado significativamente los ingresos de trabajadoras sexuales y vendedores ambulantes. La afluencia de clientes ha disminuido drásticamente, generando preocupación en este sector.
Montserrat Fuentes, trabajadora sexual desde hace 20 años, destaca que las obras han reducido sus ingresos en más de la mitad. Las restricciones en el acceso a zonas tradicionales de trabajo debido a la construcción de una ciclovía, junto con el cierre de estaciones de metro, han limitado sus oportunidades de obtener dinero.
La Federación Mexicana de Futbol estima que el Mundial generará unos 3 mil millones de dólares en ingresos. Sin embargo, muchas trabajadoras temen quedar atrás, ya que más de la mitad de la población activa en México trabaja en la economía informal, a menudo en condiciones precarias.
El gobierno de la Ciudad de México ha prometido medidas para compensar el impacto de las obras, manteniendo diálogos con las trabajadoras. No obstante, estas mujeres critican la falta de acciones concretas, alegando que aún no se han habilitado los puntos de encuentro prometidos para sus actividades laborales.
Las presiones gubernamentales antes de grandes eventos deportivos son comunes. Esta situación ha llevado a la deslocalización de vendedores y una creciente preocupación por las implicaciones sociales que acarrean las obras, que a menudo son vistas como una forma de "limpieza social", afectando a los más vulnerables de la sociedad.