Bahía de Ohuira, Sinaloa. - La Organización de Naciones Unidas está revisando las preocupaciones sobre la construcción de una planta de amoniaco en Bahía de Ohuira, después de que el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo admitiera la falta de consentimiento de comunidades indígenas afectadas.
El colectivo “¡Aquí no!” ha destacado que las autoridades responden a los cuestionamientos de los relatores con argumentaciones formales y omisiones que perpetúan la vulneración de derechos humanos. La organización rechaza el argumento del Gobierno sobre la suficiencia del proceso de consulta, subrayando que no se obtuvo el consentimiento previo, libre e informado necesario para avanzar en el proyecto.
Según un Estudio de Riesgo Ambiental, una fuga de amoníaco podría amenazar la vida de más de 400,000 personas en esta región ambientalmente degradada. A pesar de estos datos alarmantes, el Gobierno no ha justificado adecuadamente la continuidad de la obra ni ha aplicado el principio precautorio en su planificación.
Los relatos de amenazas y hostigamientos contra defensores de derechos humanos vinculados al proyecto también han sido documentados. Los relatos de la ONU evidencian una falta de medidas efectivas por parte del Gobierno para garantizar condiciones seguras para quienes defienden sus derechos, contradiciendo su obligación de proteger a la población ante situaciones de riesgo.
La lucha por la defensa de Bahía de Ohuira continúa, enfrentando un contexto de silencio mediático y abandono por parte de las autoridades federales, a pesar de la atención internacional. La presión social aumenta, mientras que tácticas politicas y empresariales buscan dividir a la comunidad y aparentar un respaldo que no existe.