Tula, Hidalgo. - Durante un operativo de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) en la planta de la Cooperativa Cruz Azul, se registraron agresiones a periodistas y una detonación de explosivos, lo que provocó situaciones de riesgo para los comunicadores presentes. La intervención tuvo lugar el 12 de febrero y busca asegurar el control de la planta que se encontraba en posesión de opositores al grupo dirigente.
Alejandro Torres Castañeda, director de Noticiero Retrovisor, fue agredido por agentes del Mando Coordinado de la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH) mientras transmitía en vivo. A pesar de portar un chaleco con la palabra "Prensa", el reportero fue rodeado y golpeado por al menos diez policías. La situación fue documentada y transmitida en tiempo real.
En otro incidente, tras la estabilización de la planta, personas armadas lanzaron un artefacto explosivo dirigido hacia Beatriz Flores González, quien dirige el medio Presencia Hidalguense. Durante la cobertura, Torres Castañeda alertó a Flores sobre la caída del explosivo, resultando en una herida en su pierna. La situación se volvió aún más crítica con la llegada de patrullas que pudieron haber estado en peligro durante el ataque.
La Asociación Regional de Profesionistas de la Comunicación (Areproc) exigió una investigación minuciosa y sanciones para quienes agredieron a los periodistas. Mientras tanto, la SSPH emitió una declaración sobre su actuación en el operativo, pero no hizo mención de los ataques a los reporteros. La institución informó que 33 personas fueron detenidas en relación con el incidente al interior de la planta, señalando la violencia previa relacionada con este lugar.
Los comunicadores agredidos y la Areproc solicitaron garantías para el ejercicio del periodismo, así como medidas para asegurar la protección de quienes cubren este tipo de eventos. La falta de seguridad para la prensa en operaciones policiales continúa siendo un tema de gran preocupación.