Tapachula, Chiapas. - La seguridad en la frontera sur entre México y Guatemala es motivo de inquietud tras el estado de sitio declarado en Guatemala debido a la violencia del crimen organizado. Empresarios y activistas mexicanos han manifestado su preocupación sobre la potencial llegada de pandilleros a territorio mexicano.
Recientemente, civiles en Chiapas han expresado su consternación ante la posibilidad de que miembros de pandillas, mencionadas por el gobierno guatemalteco, crucen al país. La comunidad empresarial, representada por Walter Orozco, ha solicitado a las autoridades mexicanas que intensifiquen las medidas de seguridad en la frontera para evitar el ingreso de delincuentes.
Orozco advirtió sobre lo que denomina "efecto cucaracha", donde migrantes, incluidos posibles pandilleros, utilizan el río Suchiate como ruta de escape. El empresario enfatizó la necesidad de patrullajes constantes en la zona, señalando la falta de control que permite el paso de personas con intenciones delictivas.
Luis Rey García Villagrán, activista y defensor de los derechos humanos, afirmó que hay evidencias de que pandilleros se encuentran en las oficinas de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) y el Instituto Nacional de Migración (INM). Según él, la ciudad de Tapachula es un territorio disputado por la pandilla Mara, lo que agrava la situación de los migrantes que transitan por la región.
García Villagrán indicó que ha recibido testimonios de migrantes que reportan acosos por parte de grupos delictivos. También mencionó que ha habido homicidios relacionados con estos grupos en la frontera. La situación requiere atención tanto de las autoridades como de la sociedad civil para garantizar la seguridad en la zona.