New Brunswick, Nueva Jersey. - La reciente tormenta invernal dejó a Nueva Jersey cubierto de nieve y hielo, generando condiciones complicadas en calles y accesos. En medio de este caos, trabajadores como Francisco Valentín Barragán han laborado arduamente para asegurar que la vida cotidiana pueda reanudarse con normalidad.
Barragán, dedicado a la jardinería, ve en la nieve una oportunidad laboral esencial durante el invierno. Este año, las acumulaciones de nieve alcanzaron cerca de 18 pulgadas, lo que lo llevó a trabajar intensas jornadas para despejar caminos y accesos. "Cuando cae así de duro, hay que salir de una vez", expuso.
Las labores de remoción comienzan al inicio de la nevazón, enfocándose en áreas críticas como escuelas y edificios públicos. Barragán enfatizó que los días de trabajo son largos y exigentes; en ocasiones, llega a trabajar hasta 35 horas continuas. El tiempo es crucial para evitar que la nieve se convierta en hielo, complicando aún más su remoción.
El trabajo no termina con la nevada. Tras la tormenta, la limpieza puede extenderse por días, lidiando con hielo endurecido que requiere maquinaria especializada. "En una nevada como esta, trabajamos tres o cuatro días seguidos; el frío y el esfuerzo son constantes", informó Barragán.
Mientras la comunidad busca disfrutar de los paisajes nevados, la remoción de nieve y hielo representa un desafío considerable. Barragán pide a la población tener precaución en días posteriores a la tormenta, pues el "black ice" puede generar riesgos significativos, especialmente en la madrugada. Su mensaje es un recordatorio del esfuerzo colectivo destinado a garantizar la seguridad pública en condiciones climáticas adversas.