Mérida, Yucatán. - El registro obligatorio de líneas telefónicas plantea incertidumbres, especialmente cuando se trata de menores de edad o líneas proporcionadas por empresas. Rubén Sánchez Gil, doctor en Derecho, expone la necesidad de una revisión de los lineamientos actuales para garantizar la protección de los usuarios más vulnerables.
Sánchez Gil, profesor de la Universidad Autónoma de Yucatán, aclara que el registro no es intrusivo, ya que solicita información que ya se recoge en otros registros. Sin embargo, enfatiza la falta de claridad sobre cómo debe manejarse el registro cuando un menor usa una línea que no está a su nombre o cuando se trata de líneas corporativas. La ambigüedad en estos casos puede generar confusiones legales.
El especialista destaca que, en el caso de líneas de empresas, el registro no diferencia entre el usuario y el titular. Esto podría llevar a responsabilidades poco claras en situaciones de uso indebido del dispositivo. Sugiere que se implementen registros diferenciados que permitan a las empresas asignar claramente las responsabilidades de uso de las líneas a sus empleados.
Respecto al uso de líneas por menores, el académico subraya la falta de orientación normativa sobre quién debe ser el titular de la línea. Propone que los tutores actúen como titulares, mientras que los menores sean considerados usuarios. Esta solución emplearía documentos alternativos de identificación, promoviendo además un aprendizaje sobre el uso responsable de dispositivos móviles en los jóvenes.
Finalmente, Sánchez Gil asegura que aunque hay riesgos al proporcionar datos personales, los mecanismos actuales limitan el uso indebido de esta información. Recomienda que el registro se realice de manera presencial para proteger la privacidad de los usuarios, sugiriendo que sólo se verifique la información y que no se almacenen copias de los documentos presentados.