Guadalajara, Jalisco. - Las repartidoras de aplicaciones enfrentan jornadas laborales de 12 a 14 horas diarias para cumplir con los requisitos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Esta situación se convierte en un desafío considerable, ya que las condiciones laborales no garantizan el acceso a la seguridad social necesaria.
Verónica Álvarez, integrante de Lady Drivers, informó que solo una de sus compañeras logró alcanzar el umbral necesario para acceder al IMSS en diciembre, cuando la demanda de servicios es más alta. Este limitado acceso se debe a que las plataformas actualizan mensualmente la base de datos de las trabajadoras que cumplen con los requisitos del programa.
Frida Villegas, representante de Hermandad Delivery en el Estado de México, compartió que en su grupo ninguna repartidora ha logrado alcanzar el umbral. Esta situación refleja un problema estructural, donde solo el 10% de las personas en el sector de transporte y entrega son mujeres, y menos de la mitad de ellas tiene acceso a la seguridad social.
El informe UNIDAS destaca que muchas de estas trabajadoras son madres o estudiantes que requieren ingresos flexibles, pero enfrentan un sistema que no considera sus necesidades y la desigual carga de responsabilidades en el hogar. Para acceder a la seguridad social completa, necesitan no solo obtener mayores ingresos, sino también sobrepasar lo que el sistema actual reconoce como umbral, lo que resulta en un “factor de exclusión” que afecta hasta al 60% de su ingreso bruto.
La dificultad para acceder a la seguridad social para las repartidoras es un reflejo de la inequidad de género presente en el trabajo en plataforma y la necesidad urgente de reformar las políticas laborales para ofrecer condiciones más justas.