San Marcos, Guerrero. - El sismo de magnitud 6.5 ocurrido el 2 de enero continúa generando una intensa secuencia de réplicas. Hasta el 8 de febrero, el Servicio Sismológico Nacional (SSN) ha contabilizado 6,594 movimientos, siendo el más fuerte de magnitud 5.0. Este fenómeno se ha sentido en varios estados del sur y centro de México.
El evento sísmico principal tuvo lugar a las 07:58 horas e impactó la región de la Costa Chica, específicamente cerca de San Marcos. Esta región, situada en el límite de las placas de Cocos y Norteamericana, es conocida por su alta actividad tectónica. El SSN indica que la causa del sismo fue una "falla inversa", característica en áreas donde las placas tectónicas convergen.
Guerrero representa aproximadamente el 25 por ciento de la sismicidad nacional. De acuerdo con informes, las réplicas forman parte del ajuste natural de la litosfera tras un sismo potente. Estos movimientos menores ayudan a liberar la energía acumulada y facilitar el retorno a un nuevo equilibrio geológico.
Históricamente, Guerrero ha sido epicentro de grandes sismos. Eventos significativos incluyen el terremoto de 1957, que alcanzó magnitud 7.5, y el de 1979 en Petatlán. Los expertos destacan la Brecha de Guerrero, una zona que ha permanecido inactiva durante décadas, aumentando la probabilidad de futuros sismos de alta magnitud.
El seguimiento por parte de las autoridades es crucial para la prevención de desastres. La secuencia de réplicas continúa, y los expertos monitorean de cerca la actividad tectónica. La información sobre esta situación es vital para la seguridad y la preparación ante posibles eventos sísmicos.