Morelia, Michoacán. - Sandra Juárez, rescatista del colectivo “Daramor”, compartió los desafíos que enfrenta al atender perros maltratados en la ciudad. La mayoría de los rescatistas actúan sin respaldo económico, dependiendo de donaciones y ventas para cubrir costos de tratamientos veterinarios y alimentación.
Juárez indicó que reciben constantes reportes de maltrato, aunque su capacidad de respuesta se ve limitada por la falta de recursos y espacio. Actualmente, cuida a 14 perros en su hogar, la mayoría rescatados de situaciones de abandono o abuso.
El proceso de rescate va más allá de sacar a los animales de la calle. Necesitan atención médica inmediata que incluye vacunas y tratamientos especializados. “Llevan un proceso de más de un mes y medio antes de estar listos para su adopción”, explicó la rescatista.
Recientemente, el colectivo atendió a una perra con tuberculosis avanzada, que mejoró gracias a donaciones. Otro caso notable es el de Draco, que fue rescatado junto a otros dos perros en condiciones de desnutrición y abandono. Juárez relata que se están llevando a cabo denuncias penales para estos casos.
El costo mínimo por perro supera los mil pesos, sin contabilizar tratamientos adicionales. Juárez aseguró que, a pesar de las dificultades financieras, es fundamental no permanecer indiferentes ante el maltrato. Hizo un llamado a la comunidad para denunciar e involucrarse mediante donaciones y adopciones responsables.