Mérida, Yucatán. - En Yucatán, persiste la costumbre de quemar cartón de huevo para ahuyentar moscos, especialmente en temporada de lluvias. Aunque se cree que el humo aleja a estos insectos, las autoridades señalan que esta práctica puede ser perjudicial para la salud y el medio ambiente.
Los cartones de huevo pueden contener tintas, pegamentos y químicos que se liberan al quemarse. La inhalación de estas sustancias puede causar irritación en los ojos, nariz y garganta, y agravar afecciones respiratorias en personas con asma o alergias. A pesar de la creencia popular, el humo no elimina los moscos, que tienden a regresar rápidamente si existen criaderos cerca.
La contaminación del aire es otra preocupación relacionada con esta práctica. La quema no solo afecta a quienes están cerca, sino que también contribuye a la mala calidad del aire en Yucatán, un problema ya presente por la quema de basura. Las partículas finas generadas pueden impactar a la población, especialmente a niños y adultos mayores, aumentando el riesgo de problemas de salud.
Las autoridades ambientales están instando a la población a abandonar la quema de cartón de huevo y a adoptar medidas más efectivas para controlar la población de moscos. Acciones como eliminar agua estancada, mantener espacios limpios y utilizar mosquiteros son algunas de las recomendaciones prácticas que se sugieren.
Frente al aumento de mosquitos en la actualidad, se enfatiza que las soluciones sustentables son clave. Optar por métodos seguros contribuirá a la salud comunitaria y a mejorar la calidad del aire en Yucatán, haciendo frente a un problema que continúa afectando a muchas familias.