Saltillo, Coahuila. - Marcela, una ama de casa de 48 años, se convirtió en donadora de órganos después de que su familia autorizara la disposición de sus riñones, córneas, huesos y tejido muscular. Su valiosa decisión permitirá mejorar la calidad de vida de varios pacientes en necesidad.
El hecho ocurrió el 13 de octubre, cuando Marcela sufrió una severa alteración del estado de conciencia en su hogar. Familiares la trasladaron primero al Hospital General de Zona No. 1, donde se le diagnosticó un evento vascular cerebral con hemorragia subaracnoidea grado IV. Este tipo de lesión cerebral se asocia con un pronóstico desfavorable.
El doctor José Antonio Flores Guzmán, coordinador de Donación y Procuración de Órganos del HGZ/MF No. 2, relató que, aunque se intentaron medidas neuro críticas, los neurocirujanos de la Unidad Médica de Alta Especialidad de Nuevo León determinaron que Marcela estaba fuera de manejo quirúrgico. Ante esta situación, se consultó a la familia sobre la posibilidad de la donación, la cual fue apoyada.
La intervención para la procuración de órganos se llevó a cabo el domingo, comenzando a las 11:45 horas y finalizando a las 17:45 horas. Los riñones fueron enviados a Obregón, Sonora, y otros órganos fueron trasladados a hospitales que los necesitaban, destacando la urgencia en la atención para salvar vidas.
El doctor Flores Guzmán subrayó la importancia de discutir el deseo de donar en vida, y agradeció la generosidad de la familia de Marcela, quienes, a pesar del dolor por la pérdida, eligieron honrar su voluntad de ayudar a otros.