México, México. - La crisis del sarampión ha alcanzado niveles alarmantes. Durante los primeros 20 días de enero de 2026, se registraron 1,153 nuevos casos confirmados, lo que hace evidente que la epidemia se ha intensificado de manera preocupante. En total, se han acumulado 7,674 contagios y 25 muertes en el país.
La presencia del virus en los 32 estados complica aún más la situación. Según la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud, el aumento en los casos está poniendo en riesgo la certificación de México como país libre de sarampión, un estatus otorgado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Este reconocimiento podría perderse si la transmisión endémica del virus se restablece durante 12 meses, lo cual se revisará en abril próximo por parte de la OPS.
Las proyecciones de expertos indican que el número real de contagios podría ser mucho mayor. Rodrigo Romero, coordinador de la Asociación Mexicana de Vacunología, menciona que, por cada muerte documentada, habría alrededor de mil contagios no registrados. Esto sugiere la existencia de más de 17,000 casos que no llegaron a atención médica.
La única medida efectiva para prevenir el sarampión es la vacunación. Sin embargo, los datos indican que, hasta finales de 2024, solo se había alcanzado un 60% en la aplicación de la segunda dosis de la vacuna triple viral, que ofrece la protección completa. A pesar de una tendencia a la baja en contagios a mediados de diciembre de 2025, una repentina alza a 54 casos diarios desde inicios de enero reveló la dificultad para controlar el brote.
El enfoque para combatir esta epidemia se centra en tres áreas: aumentar la vacunación, fortalecer la vigilancia epidemiológica y establecer cercos epidemiológicos. Además, Romero subraya la necesidad de restablecer un sistema de vacunación eficiente, dada la alerta de potenciales brotes de otras enfermedades como hepatitis, tos ferina y tétanos.