Morelia, Michoacán. - El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que afecta a personas no vacunadas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que es una de las principales causas de muerte infantil a nivel global, aunque puede prevenirse eficazmente mediante la vacunación.
El virus del sarampión se transmite por el aire a través de gotitas que expulsan personas infectadas al toser, estornudar o hablar. Una persona puede adquirir la infección simplemente estando cerca de alguien contagiado, lo que destaca la importancia de la vacunación colectiva.
Los síntomas iniciales suelen confundirse con los de un resfriado. Se presentan fiebre alta, tos, congestión nasal, conjuntivitis, manchas dentro de la boca y una erupción cutánea que inicia en la cara y se extiende al resto del cuerpo. En individuos con defensas bajas, como niños o enfermos inmunodeprimidos, la enfermedad puede complicarse severamente.
La vacunación es la herramienta principal para prevenir el sarampión. En México, el Programa de Vacunación Universal (PUV) incluye la Triple Viral (SRP), que protege contra el sarampión, rubéola y paperas. Es fundamental que los padres sigan el calendario de vacunación para proteger a sus hijos.
La educación sobre el sarampión y su prevención es esencial para reducir su incidencia. El compromiso de la población con la vacunación marcará la diferencia en la lucha contra esta enfermedad contagiosa. Mantenerse informado y acudir a los centros de salud es clave para la prevención efectiva.