Cancún, Quintana Roo. - El Super Bowl en Quintana Roo generó un impacto positivo en los sports bars, alcanzando ocupaciones de hasta el 100%. En contraste, los restaurantes convencionales reportaron resultados moderados, con una afluencia que osciló entre el 45% y el 60%.
La alta demanda en sports bars se atribuyó al interés de los aficionados por disfrutar el partido en un ambiente deportivo. Durante la transmisión, estos establecimientos lograron llenarse casi en su totalidad, lo que se tradujo en un incremento significativo en el consumo.
A pesar de que las órdenes a domicilio también crecieron, el presidente de la Canirac en Cancún, José Julio Villarreal Zapata, indicó que no hubo sobredemanda. Las cifras se mantuvieron por debajo de las expectativas de algunos empresarios, quienes consideraron que el evento no tuvo el mismo alcance en todos los giros de la industria restaurantera.
Villarreal Zapata comentó que enero y febrero son meses difíciles para el sector, un estado que se complica con los aumentos en costos municipales y estatales. Entre los ajustes que se han presentado están los relacionados al uso de suelo y recolección de basura, que impactan el funcionamiento general del negocio.
El líder empresarial confía en que se realizarán reuniones con las autoridades para abordar estos desafíos y buscar soluciones que ayuden a mitigar el impacto económico en la industria restaurantera.