Mérida, Yucatán. - Autoridades han suspendido 22 obras en el Centro Histórico de Mérida durante 2025 por presuntas violaciones a la normativa del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) que protege el patrimonio cultural. Esta medida busca evitar daños a inmuebles considerados monumentos históricos.
El INAH en Yucatán aclaró que la suspensión no es una clausura definitiva de las propiedades, sino una acción temporal para frenar trabajos que pueden alterar la integridad arquitectónica de la zona protegida. La normativa tiene como objetivo salvaguardar el valor histórico y cultural de estas edificaciones.
El fundamento legal para esta acción se encuentra en la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, que establece la necesidad de obtener autorización previa para cualquier modificación en inmuebles monumentales. El artículo 12 de esta ley permite al INAH ordenar la suspensión inmediata de las obras que se realicen sin la autorización adecuada.
Los propietarios de los inmuebles afectados son responsables de regularizar su situación para poder reanudar los trabajos. La colocación de sellos oficiales en las propiedades implica que no se podrá continuar con las obras hasta que se demuestre el cumplimiento de los requisitos legales. Incumplir estos sellos puede resultar en sanciones económicas y la obligación de restaurar cualquier intervención no autorizada.
El Centro Histórico de Mérida, con su rica historia colonial y arquitectura del siglo XIX, exige vigilancia para preservar su integridad. La normativa también obliga a propietarios vecinos a solicitar permiso antes de realizar obras que puedan comprometer la estabilidad de los edificios protegidos. En casos de urgencia, la autoridad municipal puede actuar para ordenar suspensiones provisionales, con responsabilidad compartida entre el propietario y el responsable técnico de la obra.