Mérida, Yucatán. - La industria tabacalera impacta la salud pública, la educación y el medio ambiente, alertó Nahomi Trejo Várguez de la Universidad Autónoma de Yucatán. Este tema trasciende la salud individual y afecta los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) al complicar el avance hacia un desarrollo sostenible.
La Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (Encodat) indica un descenso en el uso del tabaco fumado entre la población mexicana de 12 a 65 años. Sin embargo, sigue existiendo un problema significativo de tabaquismo, especialmente con el aumento del uso de cigarros electrónicos, que afecta principalmente a adolescentes.
Nahomi Trejo Várguez resalta los efectos negativos del tabaquismo no solo en la salud, sino también en el medio ambiente. La especialista subrayó que una sola colilla de cigarrillo contamina más de 100 litros de agua. A menudo, estas colillas, que se descomponen lentamente debido a su contenido plástico, se desechan irresponsablemente, afectando el manto freático y los ecosistemas.
El impacto social de la industria tabacalera también es preocupante. Existe evidencia de que esta industria emplea mano de obra infantil en campos tabacaleros, lo cual plantea serias violaciones de derechos humanos. Los trabajadores, a menudo niños, están expuestos a pesticidas y fertilizantes, lo que pone en riesgo su salud y bienestar.
Trejo Várguez concluye enfatizando la necesidad de abordar el tabaquismo de manera integral, considerando sus efectos en la salud pública, la equidad social y la sostenibilidad ambiental. Es crucial implementar políticas más fuertes en México para designar espacios libres de tabaco, mejorando así la calidad de vida de millones de personas y protegiendo el entorno.