Tepic, Nayarit. - En las últimas décadas, Tepic ha experimentado una notable transformación de lo rural a lo urbano, iniciando en la administración del gobernador Gilberto Flores Muñoz, quien implementó proyectos clave que cambiaron la dinámica de la región.
Antes de 1950, Tepic era reconocido por su ambiente pintoresco y su arquitectura colonial. La llegada de la carretera que conectó Guadalajara, Tepic y Mazatlán fue un factor determinante en este cambio, facilitando el acceso y acelerando el crecimiento urbano. Esta obra vial permitió a Tepic recibir un flujo constante de visitantes y nuevos habitantes, transformando así su tejido social y económico.
La infraestructura del centro histórico se modernizó, con la ampliación de avenidas como México y Allende. Sin embargo, este progreso también implicó la pérdida de la arquitectura colonial que caracterizaba la ciudad. Para 1960, Tepic contaba con 15 hoteles, 100 tiendas, 57 restaurantes y 45 loncherías, lo que demuestra un crecimiento económico significativo y una nueva propuesta comercial.
Entre 1940 y 1980, la población de Nayarit se disparó de 200 mil a 730 mil habitantes, reflejando el atractivo de la nueva ciudad. La modernización trajo consigo cambios en estilo de vida y cultura, aunque también provocó nostalgia por un pasado más tranquilo y tradicional que se fue desvaneciendo.
La transición de Tepic hacia un entorno más urbano continúa generando debate entre los habitantes, algunos celebrando el avance y otros lamentando la pérdida de su identidad cultural. Con la mirada puesta en el futuro, Tepic enfrenta el desafío de equilibrar modernidad y tradición, buscando una identidad que honre su historia.