Celestún, Yucatán. - El 17 de enero, se capturó un tiburón toro (Carcharhinus leucas) de aproximadamente dos metros en la Ría de Celestún. Raúl Enrique Díaz Gamboa, Jefe del Departamento de Biología Marina de la UADY, indicó que el ejemplar pudo ser una hembra en busca de un lugar para la crianza de sus crías.
Díaz Gamboa aseguró que este tiburón es común en ecosistemas costeros como lagunas y estuarios. Destacó que su naturaleza eurihalina permite a las hembras moverse en aguas costeras durante el invierno, favoreciendo su acceso a zonas de crianza donde pueden dar a luz.
Los tiburones toro han mostrado un tamaño notable, pudiendo superar los tres metros. Al nacer, las crías ya alcanzan más de medio metro de longitud. La plataforma Naturalista reporta que en la Península de Yucatán, los avistamientos de esta especie se concentran principalmente entre Cancún y Playa del Carmen, en Quintana Roo.
A nivel global, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza clasifica al tiburón toro como "Vulnerable". Sin embargo, en México carece de una legislación que lo proteja, a diferencia del tiburón blanco y del tiburón ballena, que sí tienen prohibiciones claras sobre su pesca. Actualmente, existen iniciativas que buscan mejorar su conservación.
Las autoridades destacan la importancia ecológica y turística de esta especie y continúan los esfuerzos por desarrollar nuevas regulaciones que protejan al tiburón toro en sus hábitats naturales.