Ciudad Juárez, Chihuahua. - “Toñito”, un bebé de 800 gramos, desafió todos los pronósticos médicos tras nacer de un embarazo de trillizos a las 25.7 semanas de gestación. Su historia se convierte en un símbolo de esperanza para los padres de recién nacidos prematuros.
El pequeño llegó a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital General Regional No. 2 del IMSS, donde fue sometido a un tratamiento intensivo. Su madre, Beatriz Adriana “N”, manifestó que gracias a la atención ofrecida, su hijo logró superar las complicaciones iniciales.
La doctora Mariana Magdaleno Hernández, neonatóloga de la UCIN, destacó que Toñito requirió cuidados especiales desde su llegada. “Su caso fue complejo debido a su bajo peso al nacer y las múltiples intervenciones médicas necesarias para garantizar su salud”, aclaró. Anotó que después de 99 días de cuidados integrales, el bebé pudo egresar con buena calidad de vida.
El IMSS cuenta con tecnología avanzada para atender a recién nacidos críticos. La enfermera pediatra, Yuriana Bonilla, comentó que fue un gran desafío atender a Toñito, pero la dedicación del equipo médico fue crucial. “Ver su recuperación fue un logro extraordinario y estamos muy orgullosos de formar parte de su historia”, afirmó.
Beatriz Adriana expresó su agradecimiento a todo el personal médico que atendió a su hijo, resaltando el esfuerzo realizado desde el inicio del proceso. La emotiva experiencia de este milagro resalta la importancia de la atención especializada para bebés prematuros en condiciones críticas.