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La tradición de vestir al Niño Dios enfrenta desafíos en Veracruz

La tradición de vestir al Niño Dios en Veracruz enfrenta obstáculos, con una notable disminución en la venta de ropones.

La venta de ropones en Veracruz ha disminuido, reflejando la pérdida de costumbres en las nuevas generaciones.
Foto: Especial

Veracruz, Veracruz. - En Veracruz, la tradición de vestir al Niño Dios está en peligro de extinción, según Eduardo Gabriel, quien lleva más de 10 años en el negocio familiar. Originario de la Ciudad de México, su familia ha vendido ropones desde hace más de 50 años, pero la demanda ha disminuido significativamente en las últimas décadas.

Eduardo menciona que, a diferencia de años anteriores cuando vendía hasta 100 atuendos, ahora apenas logra colocar 20, y los clientes son principalmente personas mayores. Esta situación refleja un cambio en los hábitos y preferencias, dificultando la continuación de esta costumbre por parte de las nuevas generaciones.

Durante el Día de la Candelaria, Eduardo ofrece una variedad de atuendos relacionados con representaciones de Jesús, como el Sagrado Corazón y el Niño de Atocha. Asegura que estos atuendos son más que simples ropones; son un recordatorio de la historia y tradiciones católicas que se están desvaneciendo.

La venta se lleva a cabo en la banqueta de 20 de Noviembre y Manuel Doblado, donde Eduardo ha instalado carpas para proteger los ropones de la lluvia. Los precios de sus artículos empiezan desde 80 pesos, incluyendo opciones para quienes encuentran al Niño Dios en la rosca de reyes, lo que añade un toque de frescura a la tradición.

Esta situación invita a reflexionar sobre cómo las costumbres pueden transformarse con el tiempo y el impacto de las nuevas generaciones en ellas. Eduardo espera que, a pesar de los desafíos, la tradición de vestir al Niño Dios y, por ende, la conexión con las raíces culturales siga viva en el futuro.

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