Toluca, Estado de México. - La venta de palomitas en los Portales de Toluca celebra 80 años de historia, iniciada en 1946 por Ernesto Fernández, quien encontró en este negocio una forma de sustentar a su familia tras quedar viudo. Cinco generaciones han heredado este oficio, convirtiendo las palomitas en un ícono local.
Desde sus inicios, Ernesto instaló una máquina de palomitas sobre la calle de Miguel Hidalgo, atrayendo a numerosos clientes. Su nieta, Blanca Fernández, relata que la tradición ha continuado con su padre, ella misma, sus hijos y ahora sus nietos, quienes han aportado al crecimiento del negocio.
La ubicación principal durante más de 30 años ha sido en las inmediaciones de la Concha Acústica, donde la máquina de palomitas se ha vuelto inseparable del paisaje urbano. La familia ha logrado posicionar tanto las palomitas de caramelo como las de sal, consideradas un "clásico obligado" para quienes visitan Los Portales.
Gustavo Fernández, de la cuarta generación, señala que las palomitas son reconocidas no solo en Toluca, sino en toda la región, y se celebra un Día de la Palomita de Maíz cada 19 de enero. Los visitantes de municipios cercanos como Acolman y Metepec llegan específicamente para disfrutar de estas tradicionales botanas.
Los precios de las bolsas de palomitas varían entre seis y treinta pesos, lo que permite que sean accesibles para todos. Blanca Fernández destaca que, a pesar de que los costos han aumentado en general, su familia mantiene precios accesibles para que todos puedan disfrutar de sus palomitas.