Nunkiní, Campeche. - En un incidente violento, trabajadores de la junta municipal de Nunkiní confrontaron a los locatarios que vendían antojitos en la localidad. La disputa surgió cuando, tras haber instalado sus puestos y pagado los derechos, los funcionarios pidieron que se reubicaran, alegando que no cumplían con las medidas requeridas.
Los hechos ocurrieron alrededor del mediodía, cuando los puesteros fueron citados por el personal municipal. Los locatarios argumentaron que ya habían realizado los pagos y que las medidas estaban debidamente registradas, por lo que se negaron a reubicarse. La situación escaló cuando algunos de los nuevos puestos bloquearon el paso a los visitantes.
La confrontación se intensificó cuando un funcionario agredió a una mujer, quien rápidamente lo siguió y lo confrontó. Esto provocó un intercambio de empujones, aunque la situación fue controlada por otros puesteros que intervinieron para calmar los ánimos. La agitación evidenció tensiones preexistentes en la comunidad.
La disconformidad principal radicaba en las medidas inexactas tomadas por la junta municipal, lo que afectó el uso de los espacios por parte de los puesteros. Al concluir el incidente, el presidente de la junta municipal instruyó a sus colaboradores a no aceptar más vendedores, dado el colapso de espacios en el centro de la ciudad.
A pesar de la orden, la violencia ya había estallado. El presidente reafirmó su compromiso de tomar medidas con respecto a los funcionarios involucrados en actos de agresión. Enfatizó que su labor debe enfocarse en servir a la comunidad y no en reprimirla.