Progreso, Yucatán. - A partir del 1 de febrero, las embarcaciones pesqueras en Yucatán comenzarán un periodo de veda para el mero que durará dos meses. Esta medida busca proteger la especie, obligando a más de 500 embarcaciones de mediana altura, así como a toda la flota menor, a permanecer inactivas hasta el 31 de marzo.
Con la implementación de la veda, los pescadores de viaje verán limitada su actividad, enfocándose solo en la captura de especies de bajo valor comercial. Miguel Pech Figueroa, un pescador de Chicxulub Puerto, advirtió que muchos trabajadores deberán buscar otras fuentes de ingreso durante este tiempo de inactividad.
Se anticipa un aumento en la llegada de embarcaciones al puerto de abrigo de Yucalpetén en los días previos al inicio de la veda. Con las naves amarradas, el puerto concluirá el periodo de captura, y a partir de abril se reactivará la pesquería del mero, permitiendo que los pescadores retomen sus actividades habituales.
Durante los dos meses de descanso, algunas embarcaciones comenzarán su revisión y mantenimiento. Esta actividad generará movimiento en el puerto, reemplazando la habitual tranquilidad. Las organizaciones pesqueras han solicitado a las autoridades implementar medidas de seguridad para proteger las embarcaciones ante posibles robos y delitos en la zona.
A medida que se acerca el final de la veda, se prevé que la actividad pesquera se reanude con mayor intensidad, brindando una oportunidad para la recuperación económica de los trabajadores del mar en Yucatán.