Progreso, Yucatán. - La veda simultánea de pulpo, mero y langosta impacta a más de 15 mil pescadores y sus familias en Yucatán. Este periodo, que abarca febrero y marzo, representa un reto significativo para la economía pesquera del estado, ya que estas especies son fundamentales para la actividad comercial en la zona.
Las restricciones son implementadas por autoridades federales con el objetivo de proteger los ciclos reproductivos y asegurar la sostenibilidad de los recursos marinos. La actividad pesquera, que se centra en puertos como Progreso, Celestún, Dzilam de Bravo y Río Lagartos, genera miles de empleos directos e indirectos, los cuales se ven amenazados durante este tiempo de veda.
Lila Frías Castillo, titular de la Secretaría de Pesca y Acuacultura Sustentable de Yucatán (Sepasy), anunció el inicio del festival “Renacimiento de la Costa Yucateca”. Esta estrategia busca atraer turistas a las comunidades costeras mediante actividades culturales y recreativas, generando ingresos alternativos que puedan mitigar el impacto económico de la inactividad pesquera.
El festival también tiene como objetivo transformar los puertos en destinos turísticos atractivos durante la veda, lo que promoverá el consumo en restaurantes, la compra de artesanías y diversas actividades recreativas. Frías Castillo indicó que se están estudiando diferentes puntos a lo largo del litoral para maximizar el beneficio a las familias afectadas.
A pesar de las restricciones, existen otras especies marinas que los pescadores pueden comercializar, como diferentes tipos de pescados y mariscos. La funcionaria hizo un llamado a la población yucateca para que apoyen estas comunidades y disfruten de las alternativas que ofrecen.
El calendario del festival incluye diversas fechas y localidades a lo largo de marzo, comenzando con Chelem y culminando en Progreso el 28 de marzo. También se llevará a cabo un evento especial en Mérida el 27 de este mes, que promete ser un atractivo adicional para los visitantes.