Iztapalapa, Ciudad de México. - La alcaldía de Iztapalapa llevó a cabo su 183ª edición del viacrucis, una celebración que se vuelve aún más especial tras el reconocimiento de la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Miles de asistentes revivieron escenas bíblicas en un evento lleno de tradición y fe.
Desde temprano, las calles de Iztapalapa se llenaron de nazarenos y romanos, transformando el espacio urbano en escenarios del Nuevo Testamento. Joaquín Rueda, miembro del comité organizador desde 2005, afirmó que esta edición muestra un gran interés y participación, especialmente por parte de los niños, quienes acuden al evento cada año.
El reconocimiento de la Unesco fue un momento significativo; Rueda destacó que esta celebración representa un “sueño inalcanzable” alcanzado tras años de esfuerzo comunitario. Los habitantes apoyan la procesión donando frutas y creando un sentido de comunidad en la festividad, que no está vinculada a ninguna autoridad religiosa.
El viacrucis-peto-2023/">viacrucis se originó en 1833 como una promesa para poner fin a una epidemia y ha evolucionado a lo largo de los años. La primera representación formal tuvo lugar en 1843, y el evento ha crecido hasta convertirse en la mayor representación de la Semana Santa en el país, atrayendo a millones de personas.
Más de 2,000 participantes escenificaron los momentos culminantes de la Pasión de Cristo, incluyendo su crucifixión. Guadalupe, quien lleva once años participando, comentó sobre lo gratificante que es experimentar tan imponente tradición en familia. Los organizadores esperan que esta edición reúna a más de dos millones de personas, recuperando así los niveles de asistencia de años anteriores.