Tijuana, Baja California. - La entrada en operación del Viaducto Elevado de Tijuana representa un avance en la infraestructura vial, pero su efectividad dependerá de la conexión con la red secundaria, advirtió Alejandro Mungaray Moctezuma, especialista en ingeniería de Caminos y Movilidad en Comice TTR.
Mungaray destacó que la nueva obra mejorará los tiempos de traslado, especialmente en el norte de la ciudad, cerca de la frontera. Sin embargo, también afirmó que es esencial estudiar cómo esta infraestructura influirá en los patrones de desplazamiento vehicular y en las vialidades inferiores.
La falta de suficientes conexiones entre el viaducto y las vías secundarias podría llevar a nuevos puntos de congestión en accesos y salidas. Los flujos de tráfico, que ahora se dirigen hacia la nueva estructura, podrían aumentar la presión en intersecciones que no están preparadas para soportar un mayor volumen de vehículos.
El problema de movilidad en Tijuana requiere un enfoque integral, según el especialista. Afirmó que no se puede solucionar solo con grandes obras, sino que es necesario implementar acciones coordinadas que incluyan opciones de transporte colectivo y alternativas no motorizadas. Mungaray subrayó que se deben realizar proyectos complementarios para mejorar la eficiencia de la red secundaria.
Comice TTR está involucrado en mesas técnicas para desarrollar propuestas que maximicen el potencial del viaducto, en colaboración con autoridades y otros proyectos viales en la ciudad. La integración correcta de la nueva infraestructura es clave para abordar los retos de movilidad de Tijuana.